Autor: Virginia Woolf
Editorial: Austral
Páginas: 160
Precio: 10,95€
Género: Ensayo, Narrativa, Clásico
Sinopsis: En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre
el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o
presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista,
valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para
escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y
personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se
le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por
recorrer. Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados
en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices
históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la
enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de
actualidad. Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje
afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola
cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura
apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre
polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente
literaria.
Mi opinión
500 libras al año y una habitación propia. Eso es lo que necesita una mujer para escribir grandes novelas, o esa es la conclusión a la que llega la autora, Virginia Woolf, en este ensayo feminista.
El ensayo reúne varias charlas que dio la autora en 1928 tras proponerle el tema "La mujer y la novela". Tema complicado que abordar, por lo poco concreto que resulta.
A lo largo del ensayo Virginia recorre la historia de la mujer en la literatura desde el siglo XVI en adelante, mostrando claramente las causas por las que hay tan pocas o ninguna mujer artista en aquella época. Y es que, en el siglo XVI que una mujer quisiera escribir, era considerado una locura y una vergüenza. Además si pertenecían a la clase baja o media no tenían derecho a cursar estudios, por lo que se complicaba el asunto sobremanera.
A lo largo de este recorrido, Virginia contará la historia de una hipotética hermana de Shakespeare en la cual mostrará de una manera clara, cómo si esta mujer tuviera la misma capacidad de crear y escribir que su hermano, no habría llegado a nada en la vida. De esta forma tan clarificante, nos muestra las diferencias que existían entre hombres y mujeres en el mundo de la literatura en particular y en la vida en general.
El ritmo de este ensayo es ágil y, aunque el primer capítulo me costó un poco, al ir avanzando en las ideas de la autora, la lectura te atrapa y te hace reflexionar constantemente. Incluso una vez acabado el libro, el lector se ve dándole vueltas a ciertos temas que la autora muestra a lo largo de las páginas.
Me ha encantado la forma tan directa en la que está escrito y que me haya descubierto numerosas autoras, ya que voy a intentar leer algo de esas mujeres que ella considera tan importantes.
El ensayo está dividido en 6 capítulos de los cuales mis favoritos son el 2, el 3 y algunas partes del 6, por sus ideas, por sus conclusiones, por la forma de presentar los problemas a las que se enfrentan las mujeres, por todo, esos capítulos son perfectos.
Ha sido una lectura reflexiva y cautivadora que me ha sorprendido gratamente y que pienso releer en un futuro, porque considero que con cada lectura me descubrirá algo nuevo seguro.
PUNTUACIÓN: 9'5/10
