lunes, 29 de diciembre de 2014

La hija de Robert Poste

Autor: Stella Gibbons
Editorial: Impedimenta
Páginas: 357
Precio: 22,76€
Género: Narrativa
Sinopsis: La hija de Robert Poste está considerada la novela cómica más perfecta de la literatura inglesa del XX. Brutalmente divertida, dotada de un ingenio irreverente, narra la historia de Flora Poste, una joven que, tras haber recibido una educación «cara, deportiva y larga», se queda huérfana y acaba siendo acogida por sus parientes, los rústicos y asilvestrados Starkadder, en la bucólica granja de Cold Comfort Farm, en plena Inglaterra profunda. Una vez allí, Flora tendrá ocasión de intimar con toda una galería de extraños y taciturnos personajes: Amos, llamado por Dios; Seth, dominado por el despertar de su prominente sexualidad; Meriam, la chica que se queda preñada cada año «cuando florece la parravirgen»; o la tía Ada Doom, la solitaria matriarca, ya entrada en años, que en una ocasión «vio algo sucio en la leñera». Flora, entonces, decide poner orden en la vida de Cold Comfort Farm, y allí empezará su desgracia.

Mi opinión

Esta historia pintaba bien por lo divertida que la ponía la sinopsis y en algunas reseñas que he leído por ahí, pero tras llegar a la mitad del libro no me he reído absolutamente nada, ni una leve sonrisa me ha sacado.

Al comenzar la lectura, me dio mala impresión que la traductora pusiera que puede ser una lectura difícil o que no comprenderías muy bien los chistes y las situaciones si no has vivido en la época en la que fue escrito el libro... Evidentemente en esa época no he vivido pero aun así decidí continuar con la lectura, una lectura que está plagada de notas explicando la mayoría de personajes de la época y obras que salen. Esta cantidad de anotaciones me aburrían sobremanera por lo que decidí ignorarlas, ya que lo único que me importaba era conectar con la historia.

La primera mitad de la novela la leí rápidamente, pero la verdad es que lo hice de una forma indiferente ya que no logré introducirme en la historia, me daba bastante igual lo que ocurriera. Llegó a tal punto mi indiferencia que empecé a saltarme párrafos enteros que no me aportaban nada, por lo que decidí abandonar esta novela ya que no me interesaba lo más mínimo lo que ocurriera entre sus páginas.



1 comentario:

  1. Siempre se ha dicho que el humor inglés es un tanto especial... Hay gente a la que le gusta y gente a la que no le hace ni pizca de gracia. Si encima los chistes son de la época, te puedo comprender :D

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